jueves, 28 de junio de 2012

Garganta profunda

Yo digo que creo
y ahí no más nacen mis inquietudes más paganas.
En la garganta es donde nace el gris bonito, bonito gris
donde se apaciguan los extremos
demoledores.

Yo digo que creo
y la precisión de la espada de Damocles
la hace caer vertical
-    Oh, te acaba de partir al medio.
Pero al medio del revés.
Es decir,
el medio transversal
El medio
que no es.

Yo digo que creo
y se me hace un nudo la garganta.
Que es lo mismo que decir
que tengo un cuello gordiano
que adolece de una falla de memoria.

Las palabras nunca han sido inocentes.
Los inocentes somos nosotros.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo creo en vos, maga :)
(lindo volver a leerte)
Ceci

claudia paredes dijo...

Yo también creo en vos, Ceci. Buena onda :)