martes, 6 de julio de 2010

La chica ésta

Toda Córdoba sabe que fuimos estos mismos:
esta ciudad que pide un himno
y nadie sabe el ritmo que le toca.

Esta chica sumergida
aumenta el todo de a segundos
si late, si no late,
si le pertenece el mundo
o no le pertenece.

Esta chica...no sé qué le pasa.
Enamorada.
Del arcabuz que le hizo un agujero
en la pared del tiempo.

Mírala,
esta chica tiene casi ¿veintiocho?,
cuatroscientos treinta y siete
laberintos de Jerónimo
diciéndole que la tristeza,
que el gozo.

Qué importa ahora el desacuerdo.
Su social estampa se menea
en la pasarela.
Es modelo.
Es marca.
Es misterio.
Es quizás tocante
y campana en el monasterio.
En el museo.
En el musgo.
En mí.

Esta chica al fin,
dibuja con su pie una rayuela,
partiendo más rayo que antes
y después...
si sabes decirla,
si sabes aumentarla,
si sabes dejarla,
hace cosas maravillosas con su espejo.


2 comentarios:

Ceci dijo...

Soplamos con ella las velitas
para que sus deseos se cumplan :)

claudia paredes dijo...

Y cada uno con su globo. :)