sábado, 5 de diciembre de 2009

Crepitares

Crepitar es una palabra que hace ruiditos en el fuego. A veces, en mi pensamiento, oigo crepitares y podría decir que la crepitación supone habilidades paranormales como hacer saltar bombitas eléctricas. Si hubiera flores que crepitan, serían de azúcar. Cocidas al horno y puestas a secar en las ventanas. Si hubiera tristezas que crepitan, las escucharía.

De a ratos no me gusta ser maga. Quisiera dormir miles de años. Que el cielo crepitara como la crema catalana y que el mundo dejara, por una vez, de retornar.

18 comentarios:

BLUEKITTY dijo...

Extraña palabra... primera vez que la escucho. Siempre se aprende algo al final.

claudia paredes dijo...

Una palabra crocante...

al dijo...

Crepitar y crocante son palabras que vienen del francés. Como cruasán, crepé y crep.

claudia paredes dijo...

Con razón. Todas tienen la misma raíz crujiente.

Anónimo dijo...

GENIAL! :)
Me crepita el corazon de leer algo tan simpatico.
Gracias.

claudia paredes dijo...

Que no se quiebre! :)

Martín dijo...

Si hubiera blogs crepitantes, este sería el mejor ejemplo... Tan buenas letras que no necesitaste foto esta vez, te felicito!

Miguel Cobo dijo...

Tu juego semántico me produce cosquillas en el alma. Su significante contiene, a su vez, un intratexto sugeridor e inquietante: Arte y reptar; espita y respira; repetir y estirar; pira y estria...¡todo un submundo léxico! Digo esto mientras crepita la aguja de zafiro sobre el final del microsurco de vinilo.

Miguel Cobo dijo...

Acabo de encontrar esta curiosa relación en elcastellano.org:

"La historia de las palabras nos muestra cómo, a lo largo de los siglos, las palabras suelen encontrarse, separarse y emparentarse por los caminos más sorprendentes e inesperados, tal como lo hacen los seres humanos. El caso de discrepar y crepitar es un buen ejemplo de esta afirmación. ¿Cuál puede ser la relación entre disentir de otra persona y el sonido de la leña de un buen fuego invernal? Pues, quien discrepa está ‘disonando, sonando diferente’. Tanto discrepar como crepitar se derivan del latín crepare, que significa ‘crujir, dar un chasquido’."

claudia paredes dijo...

Miguel: qué encantador que te gusten los juegos semánticos. Si has leído algo sobre la teoría del juego que Gadamer utilizó para explicar la actividad del intérprete en la hermenéutica, comprenderás que el juego de palabras es en realidad un pasaje, un puente hacia el interior de dos o más personas. El resultado es "lo jugado" o "lo creado".Uno sabe dónde comienza, pero jamás dónde termina. Como la vida.

Miguel Cobo dijo...

Y, además, corrientes telepáticas entre Córdobas: Utilice el verbo crepitar en mi poema "También llueve al sur de Brighton" hace muy pocos días, de ahí que me plagiara a mí mismo en el comentario:

http://riografia.blogspot.com/2009/11/tambien-llueve-al-sur-de-brighton.html

claudia paredes dijo...

Martíiiiiin: me llegó tarde tu comentario! gracias por crepitar conmigo :)

Pame... dijo...

vendo tapones de alma... a veces los usos y me vienen de lujo... querés?

claudia paredes dijo...

Una cajita, porfis.

kat dijo...

Si el crepitar de tus pensaientos te recuerda a la crema catalana ...,señal de que són buenos (y dulces) pensamientos!
:)

claudia paredes dijo...

Será que sí! ;)

pegale al guru dijo...

coincido totalmente
si hubieran flores que crepitan serian de azucar
hermoso
saludos

claudia paredes dijo...

Gracias, amigo. (de verdad le pegas al gurú? ;)