domingo, 22 de febrero de 2009

Ortodoncia


Todos mis hermanos nacieron con dientes grandes y algo torcidos. Mis hermanos tuvieron la suerte de enderezarlos. A mí me dijeron que sería imposible hasta que salieran las muelas del juicio. Lo cierto era que tenía un solo diente torcido, uno solo y todo lo demás, en línea. Pero era el caso más complicado. Esperé a mis muelas del juicio. Me quitaron las cuatro en una dolorosa operación en la cual –me explicaron- las desoldaron del hueso de la mandíbula. Pero ya era demasiado grande para usar aparatos. Así que el dentista dijo: esperaremos a que necesites otra intervención, quitaremos el diente y lo haremos postizo…y derecho. Esperé la famosa intervención que no llegó. A tal punto la esperé que mi diente torcido se convirtió en parte de mí. Ya no estaba segura de desear que fuera derecho…y postizo.
Hoy no me quitaría mi diente ni a palos. Me ha pasado con casi todo lo que he tenido que aceptar. Es por eso que haré caso a la fabulosa carta que me escribió mago Diego y aceptaré la poderosa energía de El Loco. Al fin de cuentas, todo lo que es derecho tiene siempre algo de postizo. Y yo quiero días torcidos y verdaderos.

10 comentarios:

el marido de la portera dijo...

Quizás si no hubieses tenido que esperar, ahora tendrías tu diente derechito y perfecto. Tu boca maravillosa. Quizás nunca hubieses descubierto que eres única entre tanta falsa sonrisa de cine.

Un saludo.

ariadna dijo...

qué suerte la tuya... yo llevé ortodoncia mucho tiempo y mis dientes volvieron a torcerse. Lo que tiene que ser es, por muchos hierros que se le pongan para evitarlo. ¡Felices días torcidos y felices errores!

Juan P. dijo...

exacto tia, muy exacto.

claudia paredes dijo...

Marido de la portera: gracias por lo de "única", tal vez por eso no soy actriz y sí espectadora. Y tal vez eso es más interesante.(En verdad eres marido de la portera?)

Ari: tengo errores muy felices y otros no tanto. Pero a todos les sacaremos punta, como los colores de tu hermana!.

La magia del corazon dijo...

Ui tenemos algo en común con Ari, jeje. No olvidaré nunca mis dos años y pico con ortodoncia, con calmantes del dolor que me hacía para que después los dientes volvieran en su sitio con alguno más de torcido, hicieron lo que les dió la gana. Han quedado peor. O sea que todo tiene un destino.
Besos

claudia paredes dijo...

Todo tiene un destino, un lugar y un modo. Pero vale la pena.

Ceci dijo...

Ya lo dijo el poeta: cada cuerpo tiene su armonía y su desarmonía.

Y de eso está hecha la belleza.

claudia paredes dijo...

Los viejos constructores decían que lo malo habita en la simetría.

MuNh dijo...

Nunca he entendido los emplastes, los remiendos, los andamios en la dentadura (me inspira tu foto)la necesidad de corregir, de enderezar, de segar la hierba al mismo nivel, uniformar, homologar... no se, deberia mirar el diccionario de sinónimos para hacer una lista mas larga y no quiero. Tu foto y su pié me ha parecido una genialidad

claudia paredes dijo...

MuNh: tu comentario es la genialidad. La belleza es una creación de partes desiguales :)