lunes, 26 de enero de 2009

La chica de la gorra

He pasado unos diez días de maravilla en medio de nuestras sierras cordobesas, repasando bajo los árboles la vida de Truman Capote. Quería desconectarme con algo así: un libro gordo, lleno de chismes, filosofía barata y zapatos de goma. Me dí de lleno, sin embargo, con lecciones sobre persistencia y baños de realismo en lo más profundo de las crisis humanas. Ya venía mascando las turbulencias de mi vida interior, así que nada más arribar a la ciudad, recordé las palabras que Truman dijera sobre sí mismo luego de escribir "A sangre fría" : "Me he deshecho del muchacho del flequillo. Me ha costado porque me resultaba fácil ser así, exótico, extraño, excéntrico. Me gustaba cómo era, pero tenía que decirle adiós".
Al igual que él, sentí en estos días que he sepultado de alguna manera a la chica de la gorra. Me gustaba ser así, pero tenía que decirle adiós. Todos sabemos en algún momento cómo es la persona que llevamos dentro. Yo siento que le abro la puerta a alguien totalmente desconocido.

8 comentarios:

xavi dijo...

En mi tierra se dice: "Donde hay cabeza no hace falta gorra".

¿Y no será el momento de cambiar la gorra por una chistera?

claudia paredes dijo...

Estoy a punto de salir a comprarla. Tantas cosas están cambiando que me asusto un poco.(buenos sueños, dreamer)

ariadna dijo...

ui, qué difícil... ¡yo aún no he conseguido desterrar mi almohada! bienvenida, chica de frente despejada :)

claudia paredes dijo...

Chica de frente espejada. Je.

La magia del corazon dijo...

veo que estos días tan ido bien para poner "orden y limpieza"?
bienvenida a "casita" otra vez.
Besos mil :)

claudia paredes dijo...

Gracias, Loles. Realmente sí, ha sido un tiempo de acomodar y limpiar. Veremos qué sale de esto.

Pame... dijo...

bienvenida "extraña"... ;)

claudia paredes dijo...

Stranger, creo.