martes, 24 de junio de 2008

De-sastres


Cuando acabó la costura, el gigante abandonó el dedal sobre la calle. No sabía cómo explicarle a la gente que él nunca había matado siete sastrecillos de un golpe.

10 comentarios:

ariadna dijo...

aja!, esa teoría es mucho mejor que la mía, siempre creí que Dios tiene que ser muy despistado y se le caen estas cosas fuera de medida...

claudia paredes dijo...

No imagino a Dios en la costura, dando puntadas celestiales. Pero es otra teoría!

ariadna dijo...

bueno, tal vez se le cayó a la abuelita de Dios :)

claudia paredes dijo...

Jaja, qué hermoso!

KAT dijo...

Quizás se le ha caido a mi padre,que era sastre y está en el cielo...y a la vez era también un poco de-sastre,(en el sentido despiste...)
siempre me sorprenden tus historias,esta me ha emocionado por lo que me toca...
muchos besos

claudia paredes dijo...

Yo creo Kat que este dedal no es el de tu padre. El dedal de tu padre debe ser de oro, porque él se encarga de coser las preciosas alas de los querubines que de guardan.

claudia paredes dijo...

Donde dice "de", debe leerse "te" .

Anónimo dijo...

Dios nos libre!! yo creí que era otra cosa, no me dí cuenta que era un dedal!!! Hoy mismo salgo a caminar y asegurarme que lo que veo es lo que veo y no otra cosa!
Me sugirieron tu blog y la verdad me gusta tu propuesta, que tengas un buen día.

Tamara dijo...

Ups, el anonimo anterior fui yo.
saludos

claudia paredes dijo...

Bueno, Tamara. Lo que uno cree es lo que uno ve. (y no al revès) Hay mucha tela para cortar sobre esto. Pero de seguro te será más fácil caminar por la ciudad que otro "te lo cuente" ;)