jueves, 28 de febrero de 2008

El juego de la silla

“La mesa era grande, pero los tres invitados estaban apiñados en un rincón
y cuando vieron a Alicia que se acercaba, empezaron a gritar:
- No hay lugar! No hay lugar!”

Lewis Carroll
De niña, en todos los cumpleaños se jugaba el juego de la silla vacía. Un conjunto de sillas apoyadas sobre su respaldo unas con otras en círculo, alrededor de las cuales corríamos al son de música, hasta que la música se detenía y teníamos que sentarnos todos. Siempre faltaba un lugar y el que quedaba fuera, debía retirarse del juego. Entonces, se sacaba una silla, para que siempre faltara un lugar y así seguía el juego, hasta que sólo quedaba un ganador. Como buen bicho raro, siempre trataba de correr lo más lentamente posible para calcular el momento exacto en que la música se detuviera y así…quedar afuera en la primera tanda. Prefería observar desde una silla “fuera de juego” cómo los demás corrían alrededor de las sillas, me aburría enormemente ese juego porque sabía que de antemano faltaba una silla y me parecía una idiotez de parte de mis pares saberlo y continuar bailando. Como siempre, las personas mayores no me entendían y pretendían por todos los medios convencerme de intentar de nuevo, creyendo que lo mío era la imagen de la frustración. Y lo frustrante era tener que “hacerlo de nuevo” sólo para que los grandes quedaran satisfechos, imaginando por dentro que la “pobre chiquita” era una “pobre perdedora”, pero que aún conservaba el valor de seguir intentando.
En esta etapa de mi vida, todos se han ido y las sillas están vacías. Todas. Podría sentarme en cualquier lugar, porque sillas sobran y amigos faltan. Curiosamente, me encuentro mirando nuevamente desde el “fuera de juego” esa imagen, sintiendo exactamente lo mismo que en la infancia. Las reglas de los juegos no están hechas por los jugadores. Todos quieren que me siente. Pero no me sentaré. Ese es mi poder: seguiré peleando por una silla para cada uno.

* (Nata: creo que esta vez soné muy Chris Stevens)

4 comentarios:

ariadna dijo...

los de doctor en alaska se inspiraron en ti para crear a chris stevens sin saberlo :)

veo que tú también fuiste mayor de niña... me apunto a tu lucha pro-sillas!

claudia paredes dijo...

Jaja, ad oro a Chris...y sí, es cierto, era adulta de niña y por eso voy para atrás! Creo que pronto seré por fin una niña.

Nataly dijo...

Claudia, admiro a las personas que no siguen las reglas del juego, como tú ... creo que cada uno tiene que marcar sus propias reglas, así pierdas o ganes habrá sido porque tú lo has querido así! Me uno a la lucha pro-sillas!!!!

claudia paredes dijo...

Bueno, Nataly, ya somos tres en beneficio de un lugar para cada uno! Gracias.