martes, 20 de noviembre de 2007

Dolorosa quietud

Aguanta, cuerpo inmóvil
en la piedra fría
que el espanto de tu quietud arma lentamente
el dominó de Dios a partir de tu quijada
pieza por pieza
hasta formar el universo.
Foto: Fer Boschetti

4 comentarios:

rama dijo...

Ese es el verdadero aguante de alma que muy pocos tienen , que groso debe ser eso!.

claudia paredes dijo...

Vos sos un groso por comentar en un post como este.

ariadna dijo...

qué frío tan grande deben pasar las piedras

claudia paredes dijo...

Ari, así,tan grande. NO pensé que lograría transmitirlo.