martes, 23 de octubre de 2007

Serendipia es Lara Croft

Este último tiempo me he interesado especialmente en comprender la relación que existe entre los espacios urbanos y virtuales, en sintetizar la capacidad humana de formar comunidades complementarias con diferentes lenguajes, como un modo de supervivencia o como la conquista de un nuevo desierto, según prefieran verlo.

Existen lazos increíbles que se forman a través de la palabra como relación y de la imagen como representación, forjando una suerte de “urbanismo de la información” -si es que los “usables” lo permiten- a fuerza de recorridos interactivos sobre la vereda, sobre la calle, sobre el hipertexto, sobre la pantalla del ordenador, dentro de las alcantarillas de las ciudades, dentro de los túneles que forman los blogs, en definitiva, mundos paralelos recorridos por las mismas e iguales personas.

Esta interactividad, la de las personas con sus ciudades y la de las personas con sus comunidades virtuales, registra señales que tomé prestadas del especialista Javier Díaz Noci. El establece tres tipos de relación interactiva en lo digital: una predeterminada, denominada selectiva, que sigue itinerarios ya propuestos y establece una analogía con aquellos recorridos por la ciudad de la mano de un guía de turismo.

El segundo tipo, denominada interactividad productiva, exige una “inmersión en el texto” virtual, obliga a participar de la producción de sentido. El lector puede “determinar el argumento, cambiar la perspectiva, explorar, recuperar documentos, jugar y resolver problemas, participar en la escritura, participar en un diálogo o interpretar papeles”. Es decir, iguales posibilidades de relación con la ciudad-espacio-concreto de vivirla explícitamente. Equivaldría urbanamente a lo que conocemos como participación.

El tercer tipo –ay…cómo me gusta este- aunque en el lugar más bajo de la escala, es la interactividad reactiva. Es la relación “de azar”. El juego. El recorrer sin más los enlaces propuestos, lo que se conoce como “serendipia”. Esta palabra rara, en la enciclopedia wiki, significa, precisamente, aquel descubrimiento inesperado, realizado accidentalmente. No sé cuántos van de arqueólogos por la ciudad, como yo, cámara en mano, desenterrando pedazos de cosas y cositas, pero yo siento al saberlo una profunda gratitud por Díaz Noci: por un momento, me creí Lara Croft…

6 comentarios:

rama dijo...

Yo diría Serendipia blogera en tú sitio y cuando pude postear por first vez mencioné, eureka!!.
Saludo Claudia, perdón, Lara!.

claudia paredes dijo...

ja, gracias Rama, lo de Lara corre por tu cuenta. Los amigos me conocen como Angelina...

ariadna dijo...

anda, yo tengo otra hermana que se llama angelina!
ay, qué maravilloso es el azar...

claudia paredes dijo...

y yo tengo una hermana catalana, de ojos especiales que siempre encuentra rostros escondidos en las cosas, fíjate...!

solar dijo...

che, interesante blog, yo dibuje a Lara croft,en una aventura por la argentina, ya se la proxima a quien preguntar como se siente en cordoba, saludos

claudia paredes dijo...

Gracias Solar (aka Javier?), tambien ví tu blog y me gustó. Nada que ver con Xul Solar?