miércoles, 31 de octubre de 2007

Diego


Debí internarme en el campo de la infancia para encontrar la raíz de este post, pero es que este damero tan perfectamente urbano sólo podía ser adjudicado al más alto de mis amados magos, mi hermano Diego.
Diego tenía sólo siete u ocho años cuando aprendió ajedrez y desde entonces sus movidas fueron todas maestras. Lo recuerdo jugando cabeza con cabeza con el viejo Gallego que vendía muebles en Capilla del Monte, ganándole siempre hasta hacerlo reventar.
Diego heredó de mi abuela la habilidad para leer a las personas a través del Tarot, ella lo había aprendido de unas gitanas a las que su madre la llevaba para que le “sacaran el diablo”, porque era rebelde...la parte de herencia que me tocó en suerte.
Diego tomó un día su mochila y con un sólo billete unió Potosí, La Paz, Macchu Picchu, Cuzco, Santiago de Chile y Barcelona, haciendo su propio juego, el “juego del juego” como él mismo definía al ajedrez.
Diego es quien me comprende cuando estoy triste y me acerca películas, libros y tecnología para que aprenda a unirme con el resto de la tierra cuando atravieso mis períodos de larva.
Diego me regaló la notebook, la cámara digital, el pendrive, me enseñó a mirar Internet con algo menos de temor, por él aprendí a chatear, a internarme en los laberintos digitales.
Diego es diseñador industrial, director creativo y de usabilidad en las empresas BCNMedia y TMT Factory en Barcelona, donde vive. Pero aunque ya es un "ejecutivo", no he conocido a nadie como él que conserve tanta humanidad en el manejo tecnológico del mundo, haciendo amables las máquinas y las cosas, que parecen inclinarse a su paso.
Diego hace fáciles todas las cosas difíciles. Diego hace fácil mi vida.


12 comentarios:

ariadna dijo...

diego es un pequeño genio, mientras yo todavía miro el paisaje el ya ha encontrado el camino

claudia paredes dijo...

Yo creo que más bien, los dos están construyendo el paisaje!

claudia paredes dijo...

Siempre recuerdo cuando me contaste que arregló el tanque de gasolina del coche con dulce de membrillo!

al dijo...

Abro paréntesis. Me parece genial que haya un periódico llamado La Voz del Interior (en la foto). Cierro paréntesis.

ariadna dijo...

jajajjjjja sííííí!!! el día que le conocí!!! y todavía alucino :)

Nata dijo...

¡De lo que se entera una! Pues sí señor, tienes un hermano bien majete. ;)

claudia paredes dijo...

Ari: Diego observa algo detenidamente y enseguida comprende cómo funciona.

Al: Realmente, este post fue escrito con mi voz interior. Pero el diario existe!

Nata: Me alegro de que puedas conocer a Diego y te envío unos besos llenos de lunares!

Juan Ignacio dijo...

Caramba! me diste ganas de conocer a tu hermano. Si él lee alguna vez este post, va a ser muy feliz. (te lo digo yo, que trabajo "al lado" de La voz del Interior, jajaja)Un saludo!

claudia paredes dijo...

Gracias, Juan. Estoy segura que a él también le gustaría conocerte. Lo del diario fue una reflexión muy linda de Al,que también vive en Barcelona.

al dijo...

Y también conozco a Diego, que no lo había dicho. ;-)

Anónimo dijo...

aqui estoy,con,Diego,

claudia paredes dijo...

Andrea mi prima?