lunes, 24 de septiembre de 2007

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Los encontré hoy camino al trabajo, pintados directamente sobre las baldosas. Aunque alguien diga más tarde que la connotación era otra, imaginé unas maravillosas cartas en sobres mágicos que la ciudad nos envió a todos los nómades urbanos. En cálida respuesta a nuestras palabras, que el viento se lleva, pero también trae. Si pasas de noche por esta esquina, uno de estos sobres es para tí, para que lleves a casa y leas imaginariamente lo que siempre hubieras querido escuchar y nadie te dijo. Pero que la ciudad te dijo.

7 comentarios:

xavi dijo...

Es una carta de amor
que se lleva el viento
pintado en mi voz
a ninguna parte
a ningún buzón.

No hay nada más bello
que lo que nunca he tenido.
Nada más amado
que lo que perdí.
Perdóname si
hoy busco en la arena
una luna llena
que arañaba el mar...

claudia paredes dijo...

…es también la noche y la lluvia
lo poco y lo mucho
la espera y la tarde
lo lento, lo amargo,
lo dulce y lo que arde
mi montón de ojos
que miran lo que escucho.

Gracias por visitarme, prometo un castell de palabras pronto!

La Marce dijo...

no sé de qué se tratan esos sobres, pero imagino que pueden transportar sólo buenas noticias (¡sería fantástico!), palabras de esperanza, de amor, de unión. Coincido ampliamente con Xavi... saludos

claudia paredes dijo...

Hay una para vos seguro, Marce. Besos.

ariadna dijo...

oh! habrá algún buzón transparente por ahí?

claudia paredes dijo...

Que sorpresa, Ari!, buzones imaginarios para palabras con alas y si prefieres, azules. Con la idea de los castells pensaba hacer uno pero de palabras, te gustaria participar?

ariadna dijo...

sí claro! participo participo!!! qué divertido :)